la presentación de los alimentos
- diegojebista
- 13 mar 2016
- 2 Min. de lectura
La gastronomía es un mundo amplísimo de conocimientos y sensaciones.

Un cocinero debe presentar los alimentos con la principal intención de estimular todos los sentidos de sus comensales. Para lograr esto se deben tener en cuenta varias normas y reglas para la buena presentación de los alimentos.
El seguimiento de dichos parámetros garantiza una apariencia atractiva y significativa que fomenta los deseos de probar la comida. Los alimentos deben verse naturales sin combinaciones drásticas o artificiales y los colores dominantes deben ser suaves, naturales y combinables.
De los colores con los cuales se trabaja el emplatado, existen dos principales categorías. La primera abarca los tonos tierra y la segunda los colores brillantes.
Los principios básicos culinarios juegan un papel muy importante, si los alimentos son complicados mediante el uso de ingredientes y combinaciones innecesarios fuera de la preparación original, puede que los alimentos pierdan su belleza y simpleza original.
Finalmente los métodos de cocción compatibles con cada preparación aumenta la experiencia de los gustos básicos, las texturas y la apariencia de los alimentos.
Conceptos de la presentación de los alimentos
La presentación de los alimentos en el plato cuenta con dos conceptos principales:
Tradicional
Este estilo de presentación para los alimentos está asociado con la esfera de un reloj, tomando como puntos de referencia para la colocación de los alimentos los números que marcan la hora.


La presentación tradicional de los alimentos es un estilo rápido, que resulta ser fácil de aplicar y se puede realizar con un mínimo entrenamiento en el mundo de la cocina. Es fácil de encontrar en banquetes y restaurantes económicos, ya que estos son los que mejor partido sacan de este estilo de presentación.
La distribución y disposición usada en el estilo tradicional de la presentación de los platos recuerda una cara sonriente.
No tradicional
El estilo no tradicional para el emplatado, usa dos métodos para la presentación de los alimentos. El estructurado y el disperso, este estilo permite una mayor y más amplia creatividad en la presentación y requiere de una precisa combinación de sabores.
A diferencia del estilo tradicional del emplatado de alimentos, el emplatado no tradicional requiere de un nivel más alto de conocimientos y es por ello que se puede encontrar en restaurantes de alto nivel o algunos de precio moderado.
Por medio de este estilo el cocinero podrá ofrecer más que sabor, ya que la presentación que ofrece este estilo es muy agradable.
Método estructurado.

En este método se busca lograr altura
en el plato lo que provoca una sorpresa
en el comensal. Lo recomendado para
el montaje de un plato con este método
es poner de base la guarnición, en el centro
de la torre debe estar ubicada la proteína y
se termina con una decoración y la salsa
que puede ir sobre o alrededor de la “torre”.
Método Disperso

Para este método no se usan
ni los números ni la altura,
simplemente se integran
los ingredientes por todo el plato,
buscando crear una armonía
en el espacio se centra
el ingrediente principal que
suele ser la proteína y el resto de
ingredientes a su alrededor.